La medina de Fez no es un decorado para turistas. En Fez el-Bali, la ciudad vieja amurallada, la gente vive, estudia, reza y trabaja, y casi todas las mercancías siguen entrando a lomos de mula. Esta guía es para ti si tienes uno o dos días en Fez antes o después del Sáhara: cómo ver las curtidurías y las madrasas, comprar en los zocos sin agobios y decidir si te hace falta un guía.
Dedica un día completo a la medina de Fez con un guía oficial y, si puedes, un segundo día para callejear por tu cuenta. Empieza temprano por la curtiduría Chouara, visita las madrasas Bou Inania y Al-Attarine y recorre los barrios de artesanos en torno a la plaza Seffarine. Desde Fez, las dunas de Merzouga quedan a unos 470 km: un día entero de carretera, y nuestras excursiones salen hacia las 8:00.
Qué es Fez el-Bali
Fez nació hace más de 1.200 años con la dinastía idrisí, y Fez el-Bali ("la Fez vieja") es la ciudad amurallada que creció a partir de aquel primer asentamiento junto al río. Es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1981. Dentro de las murallas hay miles de callejones, muchos tan estrechos que tocas las dos paredes con los brazos abiertos, llenos de mezquitas, fuentes, talleres, hornos de pan y casas familiares tras puertas sin adornos.
Los coches no entran en casi toda la medina. La carga llega en mulas, burros o carretillas. Cuando oigas "¡Balak!" a tu espalda, significa "cuidado": pégate a la pared y deja pasar. Junto a la ciudad vieja está Fez el-Jdid ("la Fez nueva"), levantada en el siglo XIII alrededor del palacio real, con el antiguo barrio judío, la Mellah, y sus casas de balcones de madera.
Cómo orientarte (y perderte a propósito)
Dos calles principales concentran el tráfico: Talaa Kebira y Talaa Seghira. Las dos empiezan cerca de la puerta Bab Bou Jeloud, la de los azulejos azules, en la parte alta, y bajan hacia la mezquita Qarawiyyin, en el corazón de la medina. Esa pendiente es tu brújula: cuesta abajo vas hacia el centro; cuesta arriba, hacia las puertas y los taxis.
El mapa del móvil ayuda, pero el GPS se vuelve loco en los pasajes estrechos y cubiertos. Guarda la ubicación de tu riad antes de salir, apunta el nombre de la puerta más cercana y, si te pierdes, pregunta a un tendero, no a quien espera en una esquina. Los callejones sin salida son normales. Perderse un poco forma parte del viaje: resérvale una tarde libre.
La curtiduría Chouara
Chouara es la mayor y más conocida de las curtidurías de Fez: un campo de cubas redondas de piedra donde las pieles se remojan, se raspan y se tiñen casi como hace siglos. No se entra en la curtiduría en sí; se ve desde las terrazas de las tiendas de cuero que la rodean, a las que se sube por escaleras estrechas. En la puerta suelen darte una ramita de hierbabuena para ponértela bajo la nariz: el olor, de la cal y los excrementos de paloma que ablandan las pieles, es fuerte.
Ve por la mañana, cuando los curtidores están en las cubas y la luz entra en las pilas. Subir a la terraza no tiene precio fijo, pero la tienda espera que mires sus bolsos, chaquetas y babuchas. Mira con interés, compra solo si te apetece y deja una pequeña propina si te has quedado un buen rato sin comprar. Si alguien en la calle insiste en que "hoy está cerrada" y te ofrece llevarte a otra, sigue tu camino.
Madrasas, la Qarawiyyin y otros imprescindibles
En Marruecos casi todas las mezquitas y santuarios están cerrados a los no musulmanes, así que las madrasas (escuelas coránicas) son tu oportunidad de ver la arquitectura religiosa por dentro. La madrasa Bou Inania, en la parte alta de Talaa Kebira, y la más pequeña Al-Attarine, junto al zoco de las especias, se construyeron en el siglo XIV con los sultanes meriníes. Fíjate en las capas: zellige abajo, yesería tallada encima y madera de cedro bajo el tejado, todo alrededor de un patio con fuente.
La Qarawiyyin, fundada en el año 859 por Fátima al-Fihri, suele considerarse la universidad más antigua que sigue en funcionamiento. No puedes entrar, pero por las puertas abiertas se ven las arcadas blancas y el patio. Cerca, la zagüía de Mulay Idrís II, fundador de la ciudad, recibe un ir y venir constante de peregrinos. Respeta las vigas de madera que cruzan algunos callejones: marcan hasta dónde pueden pasar los no musulmanes.
Zocos y barrios de artesanos
La medina se organiza por oficios, como hace siglos. En la plaza Seffarine oyes a los caldereros antes de verlos, martilleando bandejas y calderos al aire libre. Junto a la fuente Nejjarine, con su arco de azulejos, los carpinteros trabajan el cedro. Más allá están la calle de los tintoreros, los tejedores, los babucheros y el zoco de la henna, una placita tranquila bajo un árbol grande.
- Regatea con una sonrisa. Pregunta el precio, ofrece lo que te parece justo y cerrad en un punto medio. Si no hay acuerdo, despídete con educación.
- Compra a quien lo hace. En los barrios de artesanos a menudo ves cómo se fabrica la pieza y se la compras a las mismas manos.
- Lleva billetes pequeños y monedas. Tiendas, puestos de zumo y panaderías de la medina cobran casi siempre en efectivo.
- El viernes es más tranquilo. Muchas tiendas cierran en torno a la oración del mediodía: buen día para la arquitectura, no tanto para las compras.
Por qué conviene un guía local en la medina de Fez
Puedes recorrer Fez por tu cuenta, y el segundo día deberías hacerlo. Pero en una primera visita, un guía oficial cambia el día: ves lo esencial en un recorrido lógico en vez de dar vueltas, conoces las historias de lo que hay tras las puertas y los "guías" espontáneos que abordan a los visitantes te dejan en paz. Los guías oficiales llevan una acreditación; pide a tu riad que te reserve uno para medio día o el día entero y deja claro de antemano que las paradas en tiendas son opcionales.
Si vas sin guía, te ofrecerán ayuda. "Por aquí está cerrado", "la curtiduría está por allí" u "hoy hay una fiesta especial" son frases habituales. Un tranquilo "la, shukran" (no, gracias) y seguir andando con paso decidido basta. Los niños que te indican el camino esperan una moneda.
Cuántos días quedarse en Fez
Con un día completo y un guía ves lo esencial: curtidurías, madrasas, las puertas de la Qarawiyyin y los barrios de artesanos. Con dos días añades Fez el-Jdid, las puertas doradas del palacio real y la Mellah, un atardecer desde las colinas que dominan la ciudad y una tarde de paseo sin rumbo. Si al día siguiente sales al desierto, llega la víspera por la tarde para empezar la carretera descansado.
Consejos prácticos
- Calzado que agarre. Los callejones tienen cuestas, el suelo es irregular y resbala cuando llueve.
- Hombros y rodillas cubiertos. Es una ciudad conservadora y religiosa; la ropa ligera y holgada es respetuosa y además más fresca.
- Pregunta antes de fotografiar a alguien. Algunos artesanos dirán que no o esperarán una propina.
- Ten en cuenta la estación. En verano las tardes en Fez son calurosas: sal temprano y al caer el sol. En invierno las noches son frías y húmedas, y los riads pueden estar fresquitos.
Salir al desierto desde Fez
Fez es la puerta clásica más cercana al Sáhara. La carretera hasta Merzouga, de unos 470 km, sube por Ifrane y el bosque de cedros de Azrou, donde viven los macacos de Berbería, cruza el Medio Atlas por Midelt y baja por las gargantas del Ziz hasta Errachidia y Erfoud. Es un día entero, con el paseo en camello (alrededor de 1 hora) hasta el campamento como final. En nuestra guía del desierto de Merzouga te contamos qué te espera allí.
La recogida es hacia las 8:00. Como los coches no entran en los callejones, si tu riad está en plena medina quedamos en la puerta más cercana; dinos cuál es al reservar. Elige la excursión de 2 días al desierto desde Fez si vuelves a Fez, la excursión de Fez a Marrakech por el desierto para cruzar el país en 3 días, o el tour de 3 días al desierto desde Fez para dormir dos noches junto a las dunas. Las cenas y los desayunos están incluidos, y puedes elegir campamento estándar (electricidad, baños compartidos) o de lujo, con baño privado, agua caliente, enchufes para cargar y wifi. Para saber cómo es la noche, lee dormir en el desierto de Marruecos, o mira todas nuestras excursiones.
Medina de Fez: preguntas frecuentes
¿Es seguro recorrer la medina de Fez por tu cuenta?
En general sí, de día y por los callejones con vida. Lo habitual son las ofertas insistentes de ayuda y perderse. Lleva tus cosas de valor cerca, evita los callejones vacíos de noche y consulta las recomendaciones de viaje actuales de tu país antes de salir.
¿Pueden los no musulmanes entrar en la mezquita Qarawiyyin?
A la sala de oración, no. Puedes asomarte desde la calle por las puertas abiertas. Las madrasas Bou Inania y Al-Attarine son el lugar para ver de cerca este tipo de arquitectura.
¿A qué hora es mejor ver las curtidurías?
Por la mañana. Hay más actividad en las cubas, la luz llega a las pilas y el olor es más suave que con el calor de la tarde.
¿Se puede salir hacia el Sáhara desde un riad de la medina?
Sí. La recogida es hacia las 8:00 y, como los coches no entran en los callejones, quedamos contigo en la puerta más cercana a tu riad.
¿Fez o Marrakech: desde dónde es mejor ir al desierto?
Fez está más cerca de Merzouga (unos 470 km frente a unos 560 km), así que las dunas quedan a un día y no a dos. Desde Marrakech, en cambio, pasas por el Alto Atlas, Aït Ben Haddou y el valle del Dades. Muchos viajeros combinan las dos ciudades cruzando de una a otra por el desierto.